Ir al contenido principal

El sentimiento no manda

Gurdjieff decía, como citaba el querido Claudio Naranjo, que necesitábamos una educación para tri-cerebrados. Los tres cerebros, el reptiliano, el emocional y el racional. Nuestro sistema límbico es un detector inmejorable de emociones, es el cerebro emocional. Pero tenemos el tercer cerebro, el córtex, que nos permite planificar, modular y elaborar las respuestas 'puras' del cerebro emotivo. Cuando decimos que la emoción no manda, queremos decir que ese tercer cerebro tiene mucho que decir sobre las opiniones del segundo. Para eso lo tenemos, para 'domar' al emocional. Podemos contribuir, con el trabajo terapéutico, a equilibrar estas dos partes de nuestra persona, para sentir las emociones, por supuesto, pero también para aprender a matizarlas cuando así se requiera. Por eso decimos que el sentimiento no manda, o al menos, no siempre.

Comentarios

Envia'ns la teva consulta

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Entradas populares de este blog

"La profesión de los padres es una profesión imposible". Desmitificando el rol parental

Interesantísima entrevista de El Pais al prestigioso psicoanalista italiano Massimo Recalcati, quien nos habla de las polaridades en el rol paterno, antes autoritario, hoy empático, y cómo movernos en esta disquisición. La profesión de los padres es una profesión imposible - El País 18-3-20

Meditación en el sentimiento

En el contexto de la pandemia, estamos inmersos en una nueva aventura de aprendizaje con el Curso de psicoterapia autógena nivel II, "Meditación en el sentimiento", dictado por el Dr. Luis de Rivera. Siempre es un lujo contar con su sabiduría y enseñanzas. Permitir el flujo de las emociones, sentimientos, sin hacer lo que normalmente hacemos para bien desviarlos, reprimirlos o huir de ellos, resulta la clave terapéutica para dar curso al sentimiento, y con ello, agotarlo, permitir que se desvanezca por sí sólo. Todo es temporal, todo es pasajero, los sentimientos negativos, pero también los positivos. Aceptar esa fugacidad, tan temida, es quizá, una iluminación a nuestro alcance.

Terapias y más terapias...

Sobre diferentes enfoques terapéuticos El tema es apasionante, por su complejidad, por la imposibilidad de dar una respuesta unívoca. Conductismo, psicoanálisis, terapias humanistas y sistémicas, todas con enfoques ¿diferentes?, sí, al menos en principio sí pero luego, quizás...Sin duda el conductismo es muy eficaz en ciertas dificultades, como negarlo. Pero ¿qué nos dice el conductismo, por ejemplo, sobre el sentimiento de culpa? ¿Qué sistema de refuerzos explica esta condición tan humana? Un tema en cambio, muy bien desarrollado por el psicoanálisis, con una gran tradición en la escucha de estos aspectos. Un sobreviviente de una tragedia, por ejemplo, cuánto por elaborar, en la habitual respuesta de culpa. Es evidente que, aún hoy, a pesar del declive de Dios que ya anunció Nietzsche, la idea de una moral, de un superyó dogmático, castigador, sin duda sigue vigente, con las consecuencias que ello supone...